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jueves, 2 de julio de 2009

Einst dem Grau der Nacht enttaucht
Dann schwer und teuer
und stark vom Feuer
Abends voll von Gott und gebeugt
Nun ätherlings vom Blau umschauert,
entschwebt
über Firnen,
zu klugen Gestirnen.




Once emerged from the gray of night,
Then heavy and precious and strong from the fire--
In the evening filled with God and bowed...
Ethereally now rained round with blue,
floating off over mountains' snowcaps to wise
constellations.

Paul Klee

miércoles, 12 de marzo de 2008

Fin de la bandera y fin del rostro humano

¿Se convertirá este cielo levantado como mármol en una casucha de fango, esta tierra en una silleta de encina, y los segadores abatirán de las montañas Atlánticas esta gran mies de estrellas de seis mil años? [...] Hasta que descuajados sean el poder y el dominio, la espada y el cetro del sol y de la luna, y el evangelio y la ley del fuego y del aire, y la eterna razón y la ciencia del abismo y de lo sólido , y no recline el hombre su cabeza marchita sobre la roca de la eternidad, donde el león y el águila eterno moran para devorar?
W. B.

Odio a Rousseau aun en la Revolución; ella es la expresión de proyección histórico-mundial de esa dualidad de idealista y canaille. La farsa sangrienta que caracterizó a esa Revolución, su "inmoralidad", poco me importan; lo que odio es su moralidad a lo Rousseau - las llamadas "verdades" de la Revolución, con las cuales ésta todavía impresiona y atrae a todo lo superficial y mediocre. ¡La doctrina de la igualdad...! no hay veneno más venenoso.
F. N.

domingo, 9 de marzo de 2008

Friedrich Nietzsche

SOBRE CÓMO TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN FÁBULA EL «MUNDO VERDADERO» Historia de un error.

1. El mundo verdadero es asequible al sabio, al virtuoso; él es quien vive en ese mundo, quien es ese mundo.
(Esta es la forma más antigua de la Idea, relativamente, simple y convincente. Se trata de una trascripción de la tesis: «yo, Platón, soy la verdad».)
2. El mundo verdadero no es asequible por ahora, pero ha sido prometido al sabio, al piadoso, al virtuoso («al pecador que hace penitencia»).
(La Idea ha progresado, se ha hecho más sutil, más capciosa, más difícil de entender, y se ha afeminado , se ha hecho cristiana...).
3. El mundo verdadero no es asequible ni demostrable ni puede ser prometido, pero, por el hecho de que se pueda pensar, constituye un consuelo, una obligación, un imperativo.
(El antiguo sol sigue alumbrando al fondo, aunque se le ve a través de la neblina y del escepticismo; la Idea ha sido sublimada, se ha vuelto pálida, nórdica, koenigsburguense.)
4. ¿Es inasequible el mundo verdadero? En cualquier caso, no lo hemos alcanzado, y por ello nos es también desconocido. En consecuencia no puede servirnos de consuelo, ni de redención, ni de obligación. ¿A qué nos podría obligar algo desconocido?
(Mañana gris. Primer bostezo de la razón. Canto del gallo del positivismo.)
5. El «mundo verdadero» es una Idea que ya no sirve para nada, que ya ni siquiera obliga, una Idea que se vuelto inútil, superflua; en consecuencia es una Idea que ha sido refutada: eliminémosla.
(Día claro; desayuno, vuelta del sentido común y de la serenidad alegre; Platón se pone rojo de vergüenza y todos los espíritus libres arman un ruido de mil demonios.)
6. Hemos eliminado el mundo verdadero: ¿qué mundo ha quedado? ¿el aparente...? ¡no!, al eliminar el mundo verdadero hemos eliminado también el aparente .
(Mediodía; instante de la más breve sombra; fin del más largo error; punto culminante de la humanidad; comienza Zaratustra.)

El ocaso de los ídolos, IV.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Franz Kafka (II)

Preocupaciones de un padre de familia.
Algunos dicen que la palabra «odradek» precede del esloveno, y sobre esta base tratan de establecer su etimología. Otros, en cambio, creen que es de origen alemán, con alguna influencia del esloveno. Pero la incertidumbre de ambos supuestos despierta la sospecha de que ninguno de los dos sea correcto, sobre todo porque no ayudan a determinar el sentido de esa palabra.
Como es lógico, nadie se preocuparía por semejante investigación si no fuera porque existe realmente un ser llamado Odradek. A primera vista tiene el aspecto de un carrete de hilo en forma de estrella plana. Parece cubierto de hilo, pero más bien se trata de pedazos de hilo, de los tipos y colores más diversos, anudados o apelmazados entre sí. Pero no es únicamente un carrete de hilo, pues de su centro emerge un pequeño palito, al que está fijado otro, en ángulo recto. Con ayuda de este último, por un lado, y con una especie de prolongación que tiene uno de los radios, por el otro, el conjunto puede sostenerse como sobre dos patas.
Uno siente la tentación de creer que esta criatura tuvo, tiempo atrás, una figura más razonable y que ahora está rota. Pero éste no parece ser el caso; al menos, no encuentro ningún indicio de ello; en ninguna parte se ven huellas de añadidos o de puntas de rotura que pudieran darnos una pista en ese sentido; aunque el conjunto es absurdo, parece completo en sí. Y no es posible dar más detalles, porque Odradek es muy movedizo y no se deja atrapar.
Habita alternativamente bajo la techumbre, en escalera, en los pasillos y en el zaguán. A veces no se deja ver durante varios meses, como si se hubiese ido a otras casas, pero siempre vuelve a la nuestra. A veces, cuando uno sale por la puerta y lo descubre arrimado a la baranda, al pie de la escalera, entran ganas de hablar con él. No se le hacen preguntas difíciles, desde luego, porque, como es tan pequeño, uno lo trata como si fuera un niño.
-¿Cómo te llamas? -le pregunto.
-Odradek -me contesta.
-¿Y dónde vives?
-Domicilio indeterminado -dice y se ríe. Es una risa como la que se podría producir si no se tuvieran pulmones. Suena como el crujido de hojas secas, y con ella suele concluir la conversación. A veces ni siquiera contesta y permanece tan callado como la madera de la que parece hecho.
En vano me pregunto qué será de él. ¿Acaso puede morir? Todo lo que muere debe haber tenido alguna razón de ser, alguna clase de actividad que lo ha desgastado. Y éste no es el caso de Odradek. ¿Acaso rodará algún día por la escalera, arrastrando unos hilos ante los pies de mis hijos y de los hijos de mis hijos? No parece que haga mal a nadie; pero la idea de que pueda llegar a sobrevivirme me resulta casi dolorosa.


miércoles, 12 de diciembre de 2007

KURT SCHWITTERS









O, du Geliebte meiner siebenundzwanzig Sinne, ich liebe dir! - Du deiner dich dir, ich dir, du mir. - Wir? Das gehört (beiläufig) nicht hierher. Wer bist du, ungezähltes Frauenzimmer? Du bist - bist du? - Die Leute sagen du wärest - laß sie sagen, sie sie wissen nicht wie der Kirchturm steht. Du trägst den Hut auf deinen Füßen und wanderst auf die Hände, auf den Händen wanderst du. Hallo deine roten Kleider, in weiße Falten zersägt. Rot liebe ich Anna Blume, rot liebe ich dir! - Du deiner dich dir, ich dir, du mir. - Wir? Das gehört (beiläufig) in die kalte Glut. Rote Blume, rote Anna Blume, wie sagen die Leute? Preißfrage: 1. Anna Blume hat einen Vogel. 2. Anna Blume ist rot. 3. Welche Farbe hat der Vogel? Blau ist die Farbe deines gelben Haares. Rot ist das Sirren deines grünen Vogels. Du schlichtes Mädchen im Alltagskleid, du liebes grünes Tier, ich liebe dir! - Du deiner dich dir, ich dir, du mir. - Wir? Das gehört (beiläufig) in die Glutenkiste. Anna Blume! Anna, a-n-n-a ich träufele deinen Namen. Dein Name tropft wie Rindertalg. Weißt du es Anna, weißt du es schon? Man kann dich auch von hinten lesen, und du, du Herrlichste von allen, du bist von hinten wie von vorne: "a-n-n-a". Rindertalg träufelt streicheln über meinen Rücken. Anna Blume, du tropfes Tier, ich liebe dir!


A Ana Flor


¡Oh tu, la amada de mis veintisiete sentidos, te quiero! Tu, tuyo, te a tí, yo te, tu me,---¿nosotros? ¡Esta declaración (de momento) nada tiene que ver! ¿Quién eres tú, mujer incontada? Eres - ¿eres? Dice la gente que serías... Digan lo que digan no saben de que va todo esto LLevas el sombrero en los pies y paseas sobre las manos, Sobre las manos te paseas Hola, divide tus ropas rojas en pliegues bancos, Roja te amo, Ana Flor, roja te amo. Tu, tuyo, te a tí, yo te, tu me,---¿nosotros? ¡Esta declaración (de momento) nada tiene que ver! lancémosla a las brasas apagadas. Ana Flor, roja Ana Flor. ¿Qué dice la gente? Adivinanzas: Ana tiene pajaros Ana Flor es roja ¿De qué color son los pájaros? Azul es el color de tus cabellos amarillos rojo es el color de tus pajaros verdes. Tu, inocente mujercita con tu vestido de cada día tu, amado animal verde, te amo. Tu, tuyo, te a tí, yo te, tu me,---¿nosotros? ¡Esta declaración (de momento) nada tiene que ver! lancemosla a la caldera. Ana Flor, Ana, A-N-A! Destilo tu nombre Tu nombre gotea como suave sebo de buey. ¿Sabes Ana, sabes ya que se te puede leer hacia atrás? Pues tu, la más hermosa de todas, eres la misma por delante y por detrás. A - N - A. El sebo de buey ACARICIA mi espalda al gotear Oh Ana Flor, goteas como una fiera, ¡Te ---- quiero!

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Georg Trakl

Noche de invierno

Ha caído nieve. Después de medianoche abandonas, ebrio de vino purpúreo, la oscura región de los hombres, la roja llama de su hogar. ¡Oh, la tiniebla!
Negra escarcha. La tierra es dura, amargo el sabor del aire. Signos malignos conforman sus estrellas.
Con pasos petrificados vas golpeando sobre el terraplén, con ojos redondos, como un soldado que asalta una negra trinchera. ¡Avanti!
¡Amarga nieve y Luna!
Un lobo rojo que un ángel estrangula. Tus piernas tintinean al caminar como hielo azul, y una sonrisa llena de tristeza y orgullo ha petrificado tu rostro, y la frente empalidece ante la voluptuosidad del frío:
O bien se inclina callada sobre el sueño de un centinela, que se dejó caer en su garita de madera.
Helada y humo. Una blanca camisa de estrellas quema los hombros donde se apoya y los buitres de Dios despedazan tu corazón metálico.
Oh, la pétrea colina. Silencioso y olvidado se va derritiendo el fresco cuerpo en la nieve plateada.
Negro es el sueño. Largamente sigue el oído el derrotero de las estrellas por el hielo.
Al despertar sonaban las campanas de la aldea. Por la puerta oriental entró argénteo el día sonrosado.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Maurice Maeterlinck

La única moral viva y eficaz ¿no es la idea que cada cual se hace de algunos seres escogidos? Pero en esta idea ¡¿Cuál es la parte del alma elegida y cuál la parte del que la elige?! ¿Es que eso no se mezcla muy misteriosamente y esa moral ideal no llega a profundidades que la moral de los libros más hermosos nunca podrán alcanzar?

[...]

¿No es en el amor donde se encuentran los mas puros elementos de belleza que podemos ofrecer a nuestra alma? Hay seres que se aman así en la belleza. Amar así es perder poco a poco el sentido de la fealdad; es cerrar los ojos a todas la pequeñeces y no entrever ya mas que la frescura y la virginidad de las almas mas humildes. Amar así es no tener siquiera la necesidad de perdonar. Amar así es no poder ocultar ya nada, porque ya no hay nada que el alma siempre presente no transforme en belleza.(…) Amar así es elevar a todos los que nos rodean a alturas en que ya no pueden faltar y de donde una baja acción debe caer de tan alto que al caer al suelo descubre, a pesar suyo, su alma de diamante.

[...]

… desde el momento en que no estamos ya obligados a formular lo que en nosotros hay de misterioso, somos mas profundos que todo cuanto se halla escrito y mas grandes que todo lo existente.

[...]

Hay en este aposento cinco o seis seres que hablan de la lluvia y del buen tiempo; mas por encima de esta conversación miserable, seis almas sostienen un dialogo al que ninguna sabiduría humana podría aproximarse sin peligro, y aun cuando hablen a través de sus miradas, sus manos, su rostro y toda su presencia, siempre ignoran lo que dicen.
Es menester, no obstante, que esperen al fin del ininteligible dialogo, y he aquí por qué tienen no sé qué alegría misteriosa en su fastidio, sin conocer que en ellas escuchan todas las leyes de la vida, de la muerte y del amor, que pasan como ríos inagotables en torno de la casa.”

[...]

…la vida es grave, y nuestra alma no ha sonreído aun en el fondo de nuestro ser.

[...]

…la variedad de la existencia no se distingue. Caminamos rendidos bajo el peso de nuestra alma, y no hay proporción entre ella y nosotros.

[...]

Si se pudiera preguntar a una inteligencia de otro mundo cual es la expresión sintética de la faz de los hombres, respondería, indudablemente, después de haberlos visto en sus alegrías, en sus dolores, en sus inquietudes:
-Parecen pensar en otra cosa.
Sed grandes, sed sabios y elocuentes; el alma del pobre que alarga la mano al extremo del puente, no estará celosa, pero la vuestra le envidiará tal vez su silencio. El héroe necesita la aprobación del hombre ordinario, pero el hombre ordinario no pide la aprobación del héroe, y sigue su vida sin inquietud, como el que tiene su tesoro en lugar seguro.

[...]

Una verdad oculta es la que nos hace vivir. Somos sus esclavos inconscientes y mudos, y nos encontramos encadenados mientras ella no aparece. Pero si uno de estos seres extraordinarios, que son las antenas del alma humana innumerablemente una, sospecha su presencia por un instante, avanzando a tientas en las tinieblas, hasta el último de nosotros, por no se que choque súbito e inexplicable, nos encontramos libres de algo; una verdad nueva, más alta, más pura y más misteriosa ocupa el lugar de la que se vio descubierta y que huye para siempre, y el alma de todos, sin que nada la venda exteriormente, inaugura una era más serena y celebra profundas fiestas en las que nosotros no tomamos sino una parte tardía y muy lejana. Y creo qué de este modo es como se eleva y corre hacia la finalidad que solo ella conoce.

[...]

…porque el niño que calla es mil veces más sabio que el Marco Aurelio que habla. Y sin embargo, si Marco Aurelio no hubiera escrito los doce libros de sus Meditaciones, una parte de los tesoros desconocidos que nuestro niño encierra no sería la misma. Tal vez no sea posible hablar claramente de estas cosas, pero los que supieron interrogarse bastante profundamente y vivir, aunque no fuera más que el tiempo que dura un relámpago, con arreglo a su ser integral, sienten las razones por las cuales si Platón, Swedenborg y Plotino no hubieran existido, el alma del lugareño, que no los leyera, ni hubiese oído hablar de ellos, no sería lo que es infaliblemente hoy.

[...]

Tratamos de conocer para aprender a no conocer. No creemos sino merced al crecimiento de los misterios que nos agobian, y somos esclavos que no pueden mantener en sí el deseo de vivir sino a condición de aumentar, sin desanimarse, el despiadado peso de sus cadenas…

[...]

Llega un momento en que los fenómenos de la conciencia habitual, que podría llamarse la conciencia pasional o la conciencia de las relaciones de primer grado, no nos aprovechan ya ni llegan a nuestra vida. Concedo que esta conciencia sea en ocasiones interesante y que sea interesante conocer sus pliegues. Pero es una planta de la superficie, y sus raíces tienen el gran fuego central de nuestro ser. Puedo cometer un crimen, sin que el menor soplo incline la mas ínfima llama de esta hoguera, y por otra parte, una mirada cambiada, un pensamiento que no llega a expresarse, un minuto pasado sin decir nada, puede agitarla en torbellinos en el fondo de sus retiros y hacerla desbordarse sobre mi vida. Nuestra alma no juzga como nosotros; es una cosa caprichosa y oculta. Puede ser alcanzada por un soplo y pasar desapercibida por una tempestad. Es menester buscar lo que la toca; todo está ahí, porque ahí estamos nosotros.

[...]

…es menester no hablar sino para sí…

De El tesoro de los humildes
(fragmentos)

lunes, 26 de noviembre de 2007

Rainer Maria Rilke

Dios es la más antigua obra de arte. Está muy mal conservada y muchas de sus partes han sido, en consecuencia, restauradas. [...] Cuando todos los pueblos eran todavía como un hombre creaban a Dios con sus deseos. Dios hará un milagro: cada hombre llegará a ser como un pueblo.

[...]

Hemos envejecido no solamente en años sino también en propósitos. Hemos ido hasta los confines del tiempo y miles de nosotros han hecho estremecer sus limites. Ha llegado el momento de resignarnos. Hemos reconocido el engaño de la prolongación indefinida de esta pálida primavera y nuestras manos marchitas prueban que los últimos muros son infranqueables, pero tampoco debemos enviar, por encima de ellos, nuestros pobres sueños como palomas llevando un ramo de olivo, pues no regresarían más. Debemos ser hombres. Tenemos necesidad de la eternidad, pues solo ella otorga amplitud a nuestros gestos... [...] Nos hace falta, entonces, crear un infinito en el interior de estos limites pues ya no creemos más en la inmensidad.

[...]

Cuán significativo es que algunos hayan calificado de común lo que es humano, ese lugar donde todos se encuentran y se reconocen. Es necesario empezar a comprender que es justamente lo humano lo que nos hace solitarios.
Mientras más humanos nos volvemos, más diferentes nos tornamos. Parece que los seres, de pronto, se multiplican al infinito, pues un nombre colectivo, que antes bastó para miles de hombres, se vuelve demasiado estrecho para diez y es forzoso considerar a cada uno aisladamente. Pensad en esto: cuando en vez de tener pueblos, naciones, familias y sociedades, tengamos hombres, cuando ni siquiera se pueda reunir a tres de ellos bajo un mismo nombre ¿no será necesario expandir el mundo?

[...]

¿Qué le queda a una época que pone, fuera del tiempo, la felicidad más pura en el cielo y el dolor que más hiere en el infierno? Resplandor y tinieblas, amor y odio, nostalgia y desesperación, acabamiento y eternidad, cólera e inquietud, nada de esto le pertenece. Está allí, pobre y desvaída, no conociendo día y noche sino en un mismo crepúsculo.


Diario florentino
(fragmentos)

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Paul Celan

FUGA DE LA MUERTE

Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
de Alemania

tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita
(Versión de José Ángel Valente)